habilidad de los estudiantes para desempeñarse en el
ámbito académico y responder a las exigencias de la
formación profesional, a partir de la lectura comprensiva
de literatura disciplinar.
Villanueva (2018) (Málaga, España) presentan el diseño
y los resultados de una aplicación del Test de
Competencia Lectora para Universitarios (Test CLUni),
basado en PISA 2015, que incluye doce textos, de
variados temas
y
tipos textuales (instructivos,
En segundo lugar, la lectura se constituye como la vía
para que los aprendientes de cualquier disciplina se
familiaricen e incorporen los géneros discursivos
académicos, con todo el aprendizaje lingüístico y
discursivo que ello implica (Moyano, 2018). Los efectos
inmediatos de dominar los géneros académicos no se
limitan a la mejora de la competencia lectora, sino que
impactan positivamente en la escritura académica, pues
la actividad lectora tiene un carácter modélico para la
producción escrita, al ofrecer los elementos de una
práctica comunicativa situada en la disciplina.
narrativos, expositivos, argumentativos, descriptivos y
transaccionales). Lobato-Osorio (2019) informa acerca
de la aplicación de una prueba que presenta ítems
abiertos y cerrados, en torno a la lectura de un texto
explicativo-argumentativo, con alumnos de una
universidad en Cali, Colombia. Por último, Andrade y
Utria (2021), también de Colombia, aplican la prueba
ICLAU (Instrumento para medir la Comprensión
Lectora en Alumnos Universitarios) a estudiantes de
once carreras distintas (del área de salud y de ciencias
sociales), la cual tiene un solo texto estímulo, llamado
“La evoluciꢀn y su historia”.
La alfabetización académica involucra a estudiantes, a
docentes de las especialidades y a docentes de lengua
(Castelló, 2014), y se materializa en variadas acciones
educativas, que involucran distintos factores vinculados
a la lectura y a la escritura: diagnóstico de habilidades
comunicativas de entrada (Cabrera Pommiez et al.,
2021); motivación por la lectura (Santos et al., 2021);
A
partir
de
estas
experiencias
del
ámbito
hispanoamericano, que evaluaron de manera diagnóstica
la habilidad de lectura en estudiantes que ingresaban a
sus respectivas carreras, se desprenden dos ideas
relevantes. La primera es que no existen modelos de
evaluación ni instrumentos estandarizados para este
propósito, por lo que las instituciones de educación
superior obran de manera independiente, levantando
cada una, por separado, distintas iniciativas de
uso de estrategias cognitivas
y
metacognitivas
(Nascimento y Rocha, 2021); y actitudes hacia la lectura
y la escritura (Cardona et al., 2018). De acuerdo con
Moreno (2019) –quien realiza una revisión de
publicaciones relativas a la lectura académica– entre
estas acciones, la más frecuente es la realización de
diagnósticos, lo que revela su importancia.
evaluación, que consideran diversos modelos
enfoques teóricos (Moreno, 2019).
y
En segundo lugar, se aprecia que, en todos los casos, se
utiliza el mismo instrumento para estudiantes de
distintas carreras, es decir, se trata de pruebas que
presentan textos con temas de interés general, a pesar de
que se pretende evaluar lectura académica, una lectura
que posee una vinculación intrínseca con la disciplina.
Dado que el foco de este artículo es justamente la
evaluación diagnóstica de la lectura académica, se
revisan a continuación algunas iniciativas desarrolladas
en esta línea. Velásquez et al. (2008), de Chile, reportan
el diseño de una prueba para estudiantes de primer año
de carreras de salud y del área humanista, en la cual se
eligieron textos “de divulgaciꢀn general y se tomꢀ
especial cuidado en que no fueran muy específicos o
relacionados con las temáticas de las carreras
participantes” (p. 129). Neira et al. (2015) consideran
estudiantes de pedagogía chilenos, a quienes aplican la
prueba Lectum 7, que contempla textos adecuados para
un estudiante del último año de escolaridad. Felipe y
Considerando estas dos premisas, en este artículo se
presenta una iniciativa, llevada a cabo en una
universidad chilena, que consistió en el diseño, la
elaboración y la aplicación de un instrumento, cuyo
propósito fue realizar un diagnóstico de la habilidad de
lectura académica de estudiantes de la Facultad de
Salud, donde se ofrecen las siguientes carreras:
Enfermería, Fonoaudiología, Kinesiología, Nutrición y
Cabrera-Pommiez, M., Monge-Rogel, R., Bargetto, M. Á., & Córdova-León, K. (2026). Prueba LecDis-S: evaluación diagnóstica de
la lectura académica disciplinar en el área de la salud. Investigaciones Sobre Lectura, 21(1), 127–156.
143